El derecho a saber

En nuestra nota anterior describimos el preocupante escenario de abandono, silencio y desabastecimiento que hoy asfixia a la Red Nacional de Bibliotecas Pedagógicas en toda la Argentina. Pero frente a la parálisis y la falta de respuestas oficiales de la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM), el colectivo de trabajadores y trabajadores decidimos que el silencio no puede ser la norma.

En este mes de septiembre, ponemos el foco en las bibliotecas pedagógicas como espacios que cruzan y potencian las profesiones docente y bibliotecaria, ambas al servicio de la educación. Por eso, desde nuestro sindicato entendemos que la mejor manera de conmemorar nuestro trabajo no es aceptar saludos protocolares vacíos de presupuesto, sino reivindicar nuestra profesión a través de la exigencia colectiva y la defensa activa de nuestras condiciones de formación y trabajo.

Por eso, desde el Sindicato de Trabajadorxs Bibliotecarixs de Argentina (SiTBA), a través de nuestra Secretaria General, Norma Cancino, decidimos hacer uso de una herramienta democrática fundamental: la Ley 27.275 de Derecho de Acceso a la Información Pública.

Exigir información al Estado es un derecho humano y colectivo que nos permite controlar que las leyes que el Congreso sancionó para proteger la educación se cumplan efectivamente en todo el territorio.

Las cinco preguntas indispensables para romper el silencio

El pedido de información pública que presentamos ante la Directora de la Biblioteca Nacional de Maestros, Esp. Laura Mercedes Palomino, no busca otra cosa que poner luz sobre la alarmante falta de gestión que debilita nuestras instituciones.

Exigimos respuestas formales y concretas sobre cinco puntos que tocan de lleno el día a día de las bibliotecas  y de quienes las sostienen:

  1. La falta de materiales: Exigimos saber bajo qué fundamentos y criterios se interrumpió el envío de fondos bibliográficos y recursos didácticos a las bibliotecas pedagógicas.
  2. El aislamiento de referentes: Solicitamos una explicación oficial de por qué se desactivaron los canales de comunicación y por qué, a lo largo de los últimos tres años, no se ha convocado a los referentes jurisdiccionales de las provincias a ningún espacio de encuentro, actualización o intercambio, ni quisiera de manera virtual.
  3. La vigencia de los programas federales: Demandamos conocer si programas históricos y fundamentales para nuestras redes, como el BERA y el MEDIAR, siguen formalmente vigentes, dado que se desconoce por completo su rumbo y no se registran acciones ni actualizaciones recientes.
  4. La parálisis y el abandono del software Aguapey: Exigimos explicaciones sobre el cese de actualizaciones y soporte del sistema Aguapey. Mientras las bibliotecas de todo el país quedaron desamparadas tecnológicamente, la BNM migró sus bases de datos de forma unilateral a otra plataforma. Preguntamos de manera directa: ¿existen proyectos reales y cooperativos para reemplazarlo?
  5. El plan de capacitación futura: Solicitamos que se informe si se tiene previsto realizar algún tipo de capacitación técnica o proyecto de encuentro federal para las bibliotecas pedagógicas y escolares, garantizando la profesionalización continua que exige la normativa.

La información como un bien público y un derecho

La Ley de Educación Nacional N° 26.206 establece explícitamente que la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho personal y social garantizados por el Estado. Del mismo modo, el Estado tiene la obligación legal de fortalecer y asegurar el adecuado funcionamiento de las bibliotecas escolares y pedagógicas.

Cuando las autoridades deciden no explicar, no informar y no dar respuestas sobre el destino de los recursos y programas se profundiza la incertidumbre de los trabajadores y trabajadoras y se vulnera el derecho de las comunidades educativas a acceder al conocimiento en condiciones de igualdad.

Desde SiTBA no vamos a naturalizar el ahogo de nuestras bibliotecas pedagógicas. Seguiremos firmes exigiendo respuestas oficiales, porque defender el trabajo de los bibliotecarios y bibliotecarias y la formación de maestrxs es, en definitiva, defender la educación de todo el pueblo argentino.

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