Manuel Saavedra: ¡Presente!

En el marco de las políticas de memoria, verdad y justicia, el pasado 30 de marzo se llevó adelante en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno el acto de reparación del legajo laboral de Manuel Saavedra, trabajador de la institución desaparecido en 1977. La actividad contó con la participación de autoridades, familiares, representantes gremiales de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y también con la presencia de la Secretaria General de SiTBA, Norma Cancino, en representación de nuestro sindicato. En este marco, desde SiTBA acompañamos y adherimos a esta reparación, destacando la importancia de estas acciones para rendir homenaje a las y los trabajadores víctimas del Terrorismo de Estado y reivindicar el legado de los 30.000 detenidos desaparecidos.

Norma Cancino (SiTBA) en la reparación de legajos de Manuel Saavedra en BN.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 30 de marzo de 2026

Desde SiTBA -Sindicato de Trabajadorxs Bibliotecarixs de Argentina-  adherimos a la reparación del legajo laboral de Manuel Saavedra, trabajador de la Biblioteca Nacional en comisión de servicio en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”.

En 1978, su legajo fue intervenido por la mentira: una baja asentada con un motivo falso, escrita bajo el amparo del Terrorismo de Estado. A ese acto le siguió el silencio institucional, prolongado durante décadas como otra forma de violencia, como otra manera de intentar borrar.

Pero las marcas persisten. Las huellas no desaparecen. Se inscriben en los cuerpos, en las instituciones, en la memoria colectiva.

En 2020 se ordenó la reparación. Y es en 2026 cuando esa reparación se vuelve efectiva, cuando el documento finalmente nombre lo que durante tanto tiempo fue negado:

“La verdadera causal de interrupción de la relación laboral fue la desaparición forzada como consecuencia del accionar del Terrorismo de Estado”.

Nombrar es restituir. Nombrar es hacer, un poco, de justicia.

El Estado tiene el deber indelegable de reconstruir y garantizar la verdad histórica. Pero esa tarea no se agota en el acto administrativo: exige una práctica sostenida, una decisión política y ética de no olvidar.

Como organización sindical, desde SiTBA asumimos la responsabilidad de mantener viva la memoria del colectivo bibliotecario, de disputar sentidos frente a los intentos de negación o relativización, de inscribir estas reparaciones en una historia más amplia de lucha y dignidad.

Porque sabemos que el sentido del pasado se construye en el presente y que cada intervención proyecta futuros posibles.

Esta reparación no clausura el pasado. Lo abre. Lo vuelve presente. Nos interpela.

Por Manuel Saavedra, por quienes faltan, por quienes siguen luchando en cada espacio de trabajo y de memoria: No olvidamos, No perdonamos. 

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